miércoles 5 de noviembre de 2008

Con la punta de los dedos

Así es, lo rozamos con la punta de los dedos. Se terminó el mundial de Fórmula 1 2008 y no se pudo pedir más emoción. Soy uno más de los detractores de Lewis Carl que estuvieron a punto de abrazar la locura en las últimas vueltas del Gran premio de Brasil, uno más de los que se alegró de que kubica de desdoblara con tanto descaro, uno más de los que se levantó del sofá cuando Vettel superó a Hamilton, uno más de los que soñó que era posible, uno más de los que se quedaron chafados viendo las celebraciones finales. Y es que Hamilton me cae mal. No me cae mal por lo sucedido el año pasado, me cae mal desde que corre en la GP2. Es un bocazas, un bocazas que ha sido campeón del mundo por deméritos del adversario. ¿Alguien ha visto algún problema de Lewis en los boxes culpa de sus propios mecánicos?¿alguien ha visto romper el motor a Hamilton? Aun así ha ganado el mundial por un solo punto y casi de penalty injusto. Lo peor de todo es ver a su patética y televisiva familia así de contenta, a su novieta rezando o a Ron Dennis celebrando el mundial de su criatura.




Nunca he sido de Massa, pero cualquiera antes que este lobo metido en piel de cordero.
Ni siquiera el podium de Alonso, en mi opinión el mejor piloto de largo de la parrilla (no lo dicen los de tele5, lo digo yo, que odio a los de tele5) fue consuelo para este trágico final. Espero que mejor coche de unos y nervios más templados de otros pongan al año que viene al inglés en donde se merece. Ya estoy esperando...

También me gustaría hacer mi pequeño homenaje a dos pilotos que seguramente no estén ya el año que viene en la Fórmula 1: Rubens Barrichello, un piloto simpático donde los haya que será recordado por ser el lugarteniente perfecto de Schumacher en Ferrari, de donde se marchó sin muy buenas palabras, y al que echaremos de menos. David Coulthard, un gentelman, segundo piloto en los equipos grandes y artífice de que Red Bull sea más que una escudería joven. Uno de mis pilotos favoritos de siempre, un piloto que llegó a la Fórmula 1 para sentarse en el coche del malogrado Senna, que siempre estuvo acompañando a los campeones sin una mala palabra y que tras 14 temporadas nos dice adiós. David Coulthard forever.




En fin, que se baja un negró telón hasta que los motores vuelvan a sonar allá por el mes de marzo. Esperemos que en noviembre del año que viene, cuando termine el mundial 2009, el telón que se baje no sea tan negro como éste.

2 comentarios:

without dijo...

Hola Mc Fly!!!
Que pasa con tu cuerpo serrano??? Ande andarás tu, tan ausente???

Paso por aqui para presentarte a minuevo blog alque por supuesto estás invitado (te encantará).

Cuidate y a ver si te "vemos" más a menudo por aqui!!!

without dijo...

bueno....pos nada....que no apareces!!!

FELICES FIESTAS!