...mira ninguno de los demás... Así rezaba una canción ochentera de la Polla Records, y me he dado cuenta de cuantas de esas canciones valen hoy en día. No me considero apolítico, ni mucho menos, lo que pasa es que oir a los políticos me enerva. Hace tiempo que dejé de creer en los partidos "clásicos", los que inventaron el bipolarismo, o sea, o me votas a mí, o le votas a él, a mí no me la cuelan. He decidido rebuscar entre las papeletas cada vez que hay que votar (para mí, ejercer el voto es casi una obligación, no un derecho) a ver si encuentro algún lema que vaya con mis ideales, y como ya he dicho, no me caso con ninguno de esos que acaparan horas de televisión, ya sean de izquierdas, de derechas, nacionalistas o lo que sea.
Bueno, hoy la colleja le corresponde al partido socialista, (al PSOE le sobran la S y por supuesto la O) por llevar tan mal la política económica desde que empezó lo que ellos llaman crisis. Aparte de tirar el dinero de los contribuyentes para luego obligarnos a devolverlo con unos intereses que cualquier banquero ansiara poner, ahora nos venden que para frenar el aumento del paro es necesaria una reforma laboral. Esta reforma valdrá para aproximadamente ocho años, que es lo que tardará el siguiente en volver a pedir una nueva reforma para paliar su inutilidad. A mí me lo podrían explicar cuarenta veces, pero no me entra en la cabeza cómo la solución al paro es el abaratamiento del despido (ojalá fuera tan barato despedirles a ellos, que con una legislatura algunos se llevan pensiones vitalicias). Lo que YO veo aquí, es que la patronal (cuyo presidente ha hundido algunas de sus empresas, y de forma casi fraudulenta, o sin el casi) se ha salido con la suya; ir enterrando uno a uno todos los derechos laborales que nuestros padres consiguieron con sangre, sudor y algunas lágrimas.
Y es que siempre, siempre, siempre pasa lo mismo; ellos se mean fuera de la taza y nosotros tenemos que limpiar sus salpicaduras. Mientras a nosotros nos piden que nos apretemos el cinturón, ellos engordan y engordan hasta que el suyo casi les revienta. En fin, a aquellos que les parece injusto que día a día nos den un martillazo en el dedo, les pido que no olviden estos asuntos el día que les vengan a pedir el voto con palabras agradables y rostros sonrientes, pues así es como Sauron engañó a los reyes de Númenor hasta llevarles a su destrucción.
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1 comentarios:
Esos no son los gobernantes de los obreros. PP yPE ambos de ultraderecha.
A ver si te haces un perfil en Facebook que los blogs están más muertos que la muerte, neng.
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